La Norma Internacional de Gestión de Calidad (NIGC) 2, titulada «Revisiones de Calidad del Encargo», está en vigor para las auditorías y revisiones de estados financieros correspondientes a períodos que comiencen a partir del 15 de diciembre de 2022. ¿Cuál es el estado actual de la gestión de calidad de la auditoría más de dos años después?
Comprendiendo la NIGC 2: Componentes Clave
La NIGC 2 es una parte importante de las normas de gestión de calidad. Funciona junto con la NIGC 1, que se centra en los sistemas generales de gestión de calidad de las firmas. El objetivo principal de la NIGC 2 es mejorar la calidad de la auditoría, creando un marco sólido para la revisión de la calidad del encargo. Los aspectos clave incluyen:
- Nombramiento y Elegibilidad de los Revisores de Calidad del Encargo (RCE): La norma exige que las firmas establezcan políticas para nombrar RCE que posean la competencia, las capacidades y la objetividad necesarias. Esto asegura que los revisores puedan evaluar eficazmente los juicios y conclusiones significativos realizados por el equipo del encargo.
- Realización de Revisiones de Calidad del Encargo: Los RCE deben realizar evaluaciones cuidadosas de los encargos seleccionados. Se centran en áreas clave como juicios importantes, evaluaciones de riesgos y la suficiencia de la evidencia de auditoría.
- Documentación: Es esencial una documentación exhaustiva del proceso de revisión de la calidad del encargo. Esto incluye detallar los procedimientos realizados, los hallazgos y las conclusiones, proporcionando así transparencia y rendición de cuentas.
Intersección con la Tecnología y la IA
Los años desde 2022 han visto un creciente interés en temas como la tecnología, el análisis de datos y la IA. Estos avances tecnológicos, especialmente la IA, han cambiado la profesión de auditoría.
En el contexto de la NIGC 2, estas tecnologías son importantes para mejorar las revisiones de calidad del encargo. La utilización del análisis de datos, por ejemplo, permite a los RCE evaluar conjuntos de datos completos en lugar de depender únicamente de métodos de muestreo. Este enfoque integral mejora la identificación de áreas de riesgo y asegura una evaluación más sólida del trabajo del equipo del encargo.
El marco más amplio de las normas de gestión de calidad, en particular la NIGC 1, anima a las firmas a considerar los factores tecnológicos. La implementación de herramientas como Circit, una plataforma de recopilación de evidencia de auditoría, facilita la colaboración fluida, el intercambio de datos en tiempo real y la documentación eficiente, todo lo cual es fundamental para unas revisiones de calidad del encargo eficaces.
La NIGC 2 no habla directamente de la IA. Sin embargo, la NIGC 1 sí menciona el uso de recursos tecnológicos como parte del sistema de gestión de calidad de una firma, lo que podría interpretarse como una extensión a la IA como parte de los sistemas de gestión de calidad.
Dado que la IA puede ayudar a automatizar tareas rutinarias, analizar conjuntos de datos complejos e identificar patrones que pueden no ser inmediatamente evidentes para los revisores humanos, podemos estar seguros de su lugar en la gestión de calidad de la auditoría y de su inclusión en futuras versiones de la norma de gestión de calidad.
Alineación con la Norma Ética Revisada del FRC: Integridad, Objetividad e Independencia
La Norma Ética Revisada 2024 del Consejo de Información Financiera (FRC), en vigor a partir del 15 de diciembre de 2024, enfatiza los principios fundamentales de integridad, objetividad e independencia en la profesión de auditoría. Estos principios están intrínsecamente vinculados a la implementación efectiva de la NIGC 2.
Integridad: Los RCE deben mantener los más altos estándares de honestidad y comportamiento ético. El uso de la tecnología debe estar alineado con estas normas éticas, asegurando que el análisis de datos y la IA se empleen de manera responsable para mejorar la calidad y fiabilidad de las auditorías.
Objetividad: La norma exige a los RCE mantener la imparcialidad, evitando cualquier sesgo que pueda comprometer sus evaluaciones. Las herramientas tecnológicas pueden ayudar a proporcionar análisis objetivos al minimizar los sesgos humanos en la evaluación de datos.
Independencia: Tanto la NIGC 2 como la Norma Ética del FRC enfatizan la importancia de la independencia de hecho y de apariencia. Los RCE deben estar libres de conflictos de intereses, y la tecnología utilizada no debe menoscabar su independencia.
Mejorando la Gestión de Calidad de la Auditoría con Circit
En el panorama cambiante de la gestión de calidad de la auditoría, plataformas como Circit han surgido como herramientas valiosas que se alinean con los objetivos de la NIGC 2 y la Norma Ética del FRC.
Circit permite la creación y el procesamiento totalmente automatizados de confirmaciones de auditoría de bancos, bufetes de abogados y otros proveedores de evidencia. Esta automatización reduce los errores manuales y acelera el proceso de confirmación, asegurando evidencia de auditoría oportuna y precisa.
La plataforma permite a los auditores verificar datos transaccionales obtenidos directamente de la fuente, asegurando que la evidencia de auditoría no ha sido alterada y se ha obtenido de forma independiente. Esta verificación exhaustiva mejora la fiabilidad de las conclusiones de auditoría y capacita a los auditores para realizar análisis detallados e identificar posibles anomalías o áreas de riesgo.
Finalmente, Circit integra la firma electrónica legal de cartas de encargo y estados financieros, agilizando el proceso de documentación y asegurando el cumplimiento de los requisitos regulatorios.
Conclusión
La implementación de la NIGC 2 representa un avance significativo en la gestión de calidad de la auditoría, enfatizando el papel crítico de las revisiones de calidad del encargo. La tecnología, como la IA y el análisis de datos, hace que estas revisiones sean más efectivas. Permite un análisis de datos exhaustivo y una mejor toma de decisiones.
Plataformas como Circit ejemplifican cómo las soluciones tecnológicas pueden alinearse con los estándares profesionales, apoyando a los auditores en la defensa de los principios de integridad, objetividad e independencia, tal como se enfatiza en la Norma Ética Revisada del FRC.
Al adoptar estos avances, la gestión de calidad de la auditoría puede seguir evolucionando, asegurando la entrega de auditorías de alta calidad en un entorno financiero cada vez más complejo.


